Una entrevista debe tener un objetivo claro: el por qué de esa entrevista y el para qué de esa entrevista
Debe justificar suficientemente por qué es ese (él) (la) (los) entrevista(do) (da) (dos) es el escogido para esa entrevista
No olvidar nunca que el protagonista de la entrevista es el entrevistado no quien entrevista.
La entrevista puede matizarse con datos sobre el entrevistado (qué destaca en su vestimenta, en su voz, alguna gestualidad reiterada o vocablo repetido…)

En fin, una entrevista es un documental con dos personajes; uno que cuyas preguntas condicionan las respuestas, y otro cuyas respuestas no pueden ser alteradas de ninguna manera (la entrevista es una prueba de honradez con el entrevistado)

© Joaquín Marta Sosa

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