Llevo varias noches sin dormir, tengo que decidirme y convencer a mi marido que aquí no podemos quedarnos.. La fabrica destruida, las bombas han dejado un solar negro y humeante, tuvo suerte al igual que sus compañeros, de seguir vivos, bombardearon de noche y no hubo desgracias personales, tan solo los perros guardianes que hacían la labor de guardas de seguridad murieron
Sara y Ahmad, tampoco tienen escuela, ya no existe, es otro montón de escombros porefecto de los bombardeos y mi puesto en el mercado se ha terminado, no tenemos nada que vender.
La zona donde viven mis padres, está más protegida pero no podemos estar, no podemos aumentar la presión y la preocupación con cuatro bocas más, mis padres aún tienen a mis hermanos pequeños en casa, todos sin trabajo, los pequeños ahorros que tenían ya los han consumido y su situación es tan angustiosa como la nuestra.
Hoy he decidido pagar las últimas libras ahorradas a un camionero que nos ha prometido llevarnos hacia la frontera de Grecia, para después llegar a Macedonia y de allí a Alemania, nos han dicho que el viaje es seguro, iremos 10 familias con niños como los nuestros.
Me acordé de unos versos del poeta Enrique Gracia Trinidad que decía “no hay bandera que valga un solo muerto , no hay fe que se sujete con el crimen” no podemos vivir aquí, debemos tener mejor vida, nos lo merecemos, mis hijos se lo merecen.
Acabo de convencer a Muayyad, el no quiere irse, le cuesta dejar, su tierra, su ciudad, su lucha y sobre todo a sus ancianos padres pero le repito, NO HAY BANDERA QUE VALGA UN SOLO MUERTO.
Al final mañana a las 4 de la madrugada, quedamos con el resto de las personas para viajar en el camión que nos llevará hacia un mundo mejor, sin guerras, hacia la libertad y un mundo mejor para nuestros hijos y para nosotros mismos y cuando finalice la guerra, seguro volvemos a recuperar, nuestra vida y nuestras familias.
Son las 3 de la mañana, subimos al camión, es un camión frigorífico, me asusta no hay ventilación, pero nos dice no hace falta, llegaremos en poco tiempo y otro camión más grande nos recogerá en la frontera. Pasan unas horas y nos falta el aire, gritamos, nos asustamos.. Yo, intento tranquilizar a mis hijos y Muayyad hace lo propio con el resto de las personas pero, no puedo resistir mas, abrazo a mis hijos y les digo, vamos a dormir, enseguida llegaremos…. Sabiendo que nunca mas saldremos de este camión frigorífico que se va a convertir, en un gran ataúd de 60 adultos y 10 niños,
Nuestro viaje a un mundo mejor, solidario y en libertad… se va a truncar… ya lo se… ya lo veo… ya lo siento….Mi nombre es Houda.. y pido que no se juegue con la desesperación de las personas inocentes y se paren las guerras…

(25 de agosto del 2015.. noticias de todo el mundo… mueren mas de 70 inmigrantes
axfiadas en un camión frigorifico… entre ellas… Houda y su familia

©Andrea Uña      Publicado el día 20 de abril del año 2024

LECTURAS -476
VISITAS HOY 2
VISITAS TOTALES LA BUENA LETRA 87009
Categorías: RELATOS, MISCELÁNEA

0 comentarios

Deja una respuesta

Marcador de posición del avatar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *